No hay nada como una buena taza de té, a nice cuppa of tea; humeante, calentita, con leche o con sabores... da lo mismo cómo, siempre es bueno, reconfortante. Tomando una taza de té, fue cómo se me ocurrió que alguien debería hacerle un homenaje a tan noble infusión.
Pos cientos de años en el mundo las personas han disfrutado de este elíxir de los dioses (según mi opinión, ese es el té, único e indiscutido elíxir de los dioses). ¡Sirve para tantas cosas!: cosas científicas y probables, como que es un exelente antioxidante y desintoxicante para el organismo; y cosas que no son iguales para todos los bebedores de té, algo místico, que hace a esta bebida tan especial.
Yo tomo té por mcuhos motivos difentes: porque tengo frío, lo tomo para estar calentita; porque estoy triste, me sube el ánimo de forma misteriosa; porque estoy enojada o estresada, me relaja de manera increíble( con cáscaras de naranja, es ideal); porque estoy feliz, y el té es buena compañía en momentos felices; para compartir, el té es infaltable en una mesa de conversación a media tarde, o en la mañana, o en la noche... a cualquier hora. ¡Qué sería del mundo sin el té!, esa dorada infusión,llena de historia, oportuna en todo momento.
Como hay tanta gente en el mundo, y tantas ocaciones para tomar té, es obio que hay muchas formas distintas de tomarlo; y cada persona criada con la cultura del té, tiene su té favorito. Mi té favorito es el Earl Grey; nunca falta en mi cajita de té, y simpre que no tenga antojos de otro té, tomo de ése. Es una maña, una manía: todos los días tengo que tomar por lo menos una taza de ESE té. Aunque no me vuelvo loca si no la tomo, siempre hay otros tipos de té.
El té es mucho más que una bebida caliente ( o fría con un poco de limón), es un amigo, un personaje para mí. Esté triste, cansada, feliz... sé que siempre va a haber una taza de té para acompañarme, la incondicional taza de té.